De conductores borrachos y otras heces

Ayer estuve rondando los ambientes nocturnos de La Línea de la Concepción, nos encontramos a unos amigos que iban con su coche y la conductora a la hora de hacer botellón bebió como la que más, para después coger el coche cargado con otras cuatro personas y seguir bebiendo en otro lugar hasta reventar (el hígado o el coche, las apuestas van a 1 contra 4)…

Nunca comprenderé porqué hay gente que juega de una manera tan banal no ya con su propia vida, que a fin de cuentas pienso de la misma manera que Antonio Escohotado, defensor de que “De mi piel para adentro empieza mi propia jurisdicción”, lo que verdaderamente me resulta preocupante es la facilidad con la que se juega con la vida de los demás así como el seguimiento irracional a los postulados que el señor Aznar replica a los cuatro vientos cuando se toma dos copas de más.

En ambos casos, el de la conductora y el del señor Aznar se da un paralelismo, y son los recursos económicos de los que ambos disponen, no hay mayor garante de la injusticia que el dinero, y lo más triste es que el personal, en vez de implorar la solución de esa fuente potencial de irresponsabilidad, prefiere ahogarse en el sueño del dinero para así, poder seguir manteniendo la esperanza de que algún día pueda llegar a entrar en el selecto club de los conductores borrachos. Desde luego no creo que haya nada peor que la envidia mezclada con la estupidez…

Saludos

El Sentido de la Vida… Primera Parte, el milagro del nacimiento…

Bueno, después de que el primer blog que creé fuera desahuciado por inactividad y harto de que mi flog no supliera las demandas en lo que a escritura y público se refiere, he decidido crear este pequeño espacio para poder compartir todas esas reflexiones que de vez en cuando tengo, principalmente aquellas relacionadas con cine, lectura y política.

Saludos y recuerden, el Gran Hermano les vigila